sábado, 6 de junio de 2015

Resistí ayer y puedo resistir hoy.

Quiero dedicar éste escrito a todas las mujeres, mujeres fuertes que a pesar de los problemas están allí de pie ante la vida, pero en especial a María Nieves, una mujer de un pueblo bendecido por Dios, casi un paraíso llamado Tlalixtac, en el Edo. de Oaxaca. Una mujer indígena que con casi 90 años a cuestas y con todos los sucesos prósperos y adversos, estoy segura que  mas adversos que prósperos, aun tiene una actitud de alegría ante la vida, su bella sonrisa no se la han podido borrar todos los problemas habidos y por haber, y sobre todo aún tiene ganas de vivir para seguir sonriendole a la vida.


He estado en los abismos de la pobreza y la enfermedad.
Cuando se me pregunta cómo soporto las pruebas que todos tenemos que pasar,
contesto siempre: "Resistí ayer y puedo resistir hoy. Y no me consiento pensar en lo que puede suceder Mañana".

He aprendido en la gran Universidad del sufrimiento una filosofía que ninguna mujer que haya tenido una vida fácil puede adquirir. He aprendido a vivir cada día según venga y a no añadir conflictos con el temor del mañana. Pues es la sombría amenaza del cuadro lo que nos hace cobardes. Expulso ese temor de mi. porque la experiencia me ha enseñado que cuando llegue el momento que tanto temo, se me dará la fuerza y el buen juicio necesario para hacerle frente.

He aprendido a no esperar demasiado de los demás y así puedo disfrutar con el amigo que no me es completamente fiel o con el simple conocido que murmura detrás de mi. Ante todo he adquirido un sentido del humor, porque eran demasiadas las cosas que me hacían llorar o reír. Y cuando una mujer puede tomar a broma sus problemas en lugar de dejarse vencer por los nervios, ya no hay nada que pueda hacerle mucho daño...no lamento las penalidades que he sufrido, porque, por medio de ellas, he vivido todos los momentos de mi vida. Y valía la pena pagar ese precio.


Resistí ayer y puedo resistir hoy.
Dorothy Dix




jueves, 4 de junio de 2015

domingo, 31 de mayo de 2015

La Dama..




LA DAMA 

Algodones ondulan sobre mi cabeza 
flotan en mi mente recuerdos de ayer 
por lugares conocidos camino sin prisa 
mis pies cansados quieren volar 
de pronto tu presencia surge de la nada 
espero sereno llegues a mi 
el viento frío me trae tu aroma 
inconfundible dama de triste mirar 
tomas mi mano indolente y fría 
por senderos extraños me has de llevar 
mi cuerpo se yergue retomando fuerzas 
en mis pies ya no hay cansancio 
comienzo a volar.



Irma Villalobos.

Pintura: Vincent Van Gogh.

sábado, 30 de mayo de 2015

viernes, 29 de mayo de 2015

La Tehuana.



LA TEHUANA.

Una noche la tehuana, 
salió a cortar lindas flores, 
había de tantos colores 
que se las quiso llevar, 
las fue prendiendo en su enagua 
y huipil de terciopelo 
y al quedarle unas cuantas, 
se las prensó en sus cabellos,
caminando de regreso, 
con su cadencia sin par 
cantaba alegremente 
la Sandunga, su son inmortal, 
cuando llegó a su jacal 
quiso desprender las flores 
todas estaban bordadas 
en su traje sin igual, 
desde entonces la tehuana 
luce con garbo y honor 
su hermoso traje bordado 
de flores multicolor. 

Irma Villalobos.

lunes, 25 de mayo de 2015

Tu presencia.



TU PRESENCIA.

Aún cuando no te tengo, 
aún cuando no puedo verte, 
siento el calor de tus brazos 
y que tus ojos me siguen viendo. 
Aún cuando no te tengo, 
siento tu presencia viva, 
siento tu calor en mi cama, 
como antaño, antes que partieras. 
Esperaré impaciente, 
para estar juntos de nuevo,
en en cielo infinito, en donde sea, 
amándonos por siempre
y para siempre. 

Irma Villalobos.

Los Osarios.




En el Siglo 1 d.C. era costumbre en Israel tallar osarios (pequeñas cajas de piedra caliza) para depositar en ellos los restos de personas fallecidas .

El procedimiento era el siguiente:
Se colocaba al difunto en la cámara exterior de la tumba, donde era amortajado, después de este procedimiento la entrada de la cámara se cerraba con una pesada losa. Después de un año, cuando el cuerpo ya se había descompuesto totalmente, los familiares abrían el sepulcro, retiraban el sudario y los huesos eran colocados en un osario, mismo que se dejaba en la antecámara de la tumba, sobre un pequeño altar o nicho, era costumbre poner en el mismo osario los restos de los huesos de toda la familia,

Ésta costumbre empezó a practicarse en Israel tres décadas antes de Jesucristo.

UN SALUDO PARA QUIEN LLEGA POR CASUALIDAD.

 A veces uno no llega a los lugares por decisión propia, sino por accidente. Sobre todo aquí. Un clic distraído, buscando ALGO que te resuen...