Desperté de mi letargo y te vi,
hermosa, llena de luz y alegría,
vi el cielo, y vi que era bello,
sentada ante ti, te mire y dije suplicante,
devuélveme ese tiempo cuando estuve ciega,
porque no pude ver tu inmensa hermosura,
devuélveme ese tiempo cuando estuve sorda,
y no pude escuchar el trinar de los pájaros,
devuélveme el tiempo cuando fui insensata,
y corte las mil flores de mi huerto,
devuélveme el coraje , devuélveme la fuerza,
dame la oportunidad de reparar mis daños,
que no quiero morir tan sola y triste.
De mi juventud y alegría no te preocupes,
que yo las recuperaré con mi experiencia.
Irma Villalobos.






