Un ser que aún
no acaba de ser.
No la remota rosa angelical
que los poetas cantaron.
No la maldita bruja
que los inquisidores quemaron.
No la temida y deseada
prostituta.
No la madre bendita.
No la marchita y burda solterona.
No la obligada a ser buena.
No la obligada a ser mala.
No la que vive
porque la dejan vivir.
No la que debe siempre
decir que si.
Un ser que trata
de saber quien es
y que empieza a existir.
Alaíde Foppa
(1914-1980)
Guatemala.





