viernes, 30 de enero de 2015

Así es el amor.




ASÍ ES EL AMOR

¿Como llega el amor, 
donde lo encontraré? 
Preguntaste entre 
tímida y maliciosa, 
te abrace dulcemente, 
para después decir: 
Nadie sale en su busca, 
nadie sale a su encuentro, 
un día cualquiera llega, 
solo, así, llega y te sorprende. 
El amor se espera, 
es como un juego, 
que aunque te escondas 
el te encuentra. 
El amor es así, 
tan solo llega, 
en una sonrisa, 
en un roce de piel. 
Así es el amor, 
suave y discreto. 

Irma Villalobos.

jueves, 29 de enero de 2015

El manuscrito encontrado en Accra.



Quédate con los que cantan, cuentan historias, disfrutan la vida y tienen la alegría en los ojos. Porque la alegría es contagiosa y siempre logra descubrir una solución donde la lógica solo encontró una explicación para el error.

A Tientas - Mario Benedetti.



A TIENTAS.

Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta manos
como un ciego,
ciego imprudente por añadidura,
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago, la lluvia,
los rostros insepultos, la ceniza
la sonrisa del necio, las afrentas,
un barrunto de pena en el espejo,
la baranda oxidada con sus pájaros,
la opaca incertidumbre de los otros,
enfrentada a la propia incertidumbre.
Se avanza a tientas, lentamente,
por lo común a contramano.
de los convictos y confesos.
en búsqueda tal vez
de amores residuales,
que sirvan de consuelo
y recompensa
o iluminen un pozo
de nostalgias,
Se avanza a tientas, vacilante,
no importa la distancia
ni el horario,
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tintas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe donde acaba.

Mario Benedetti.

martes, 27 de enero de 2015

RIMA I - (Gustavo Adolfo Bécquer)



RIMA I

Yo sé un himno gigante y extraño
que anuncia en la noche
del alma una aurora,
y estas páginas son de ese himno
cadencia que el aire dilata
en las sombras.

Yo quisiera escribirte,
del hombre domando el rebelde,
mezquino idioma,
con palabras que fuesen a un tiempo
suspiros y risas, colores y notas.

Pero en vano es luchar,
que no hay cifra capaz de encerrarle;
y apenas,¡oh, hermosa!,
si, teniendo en mis manos las tuyas,
pudiera, al oído, cantártelo a solas.

Gustavo Adolfo Bécquer

LOS HERALDOS NEGROS - (Cesar Vallejo)



LOS HERALDOS NEGROS. 

Hay golpes en la vida tan fuertes...
Yo no se. 
Golpes como el odio de Dios; 
como si ante ellos, 
la resaca de todo lo sufrido 
se empozara en el alma...
Yo no se. 

Son pocos: pero son... 
Abren zanjas oscuras 
en el rostro más fiero
y en el lomo más fuerte. 
Serán tal vez los potros
de bárbaros atilas: 
o los heraldos negros 
que nos manda la Muerte. 

Son las caídas hondas
de los Cristos del alma, 
de alguna fe adorable 
que el destino blasfema. 
Esos golpes sangrientos
son las crepitaciones 
de algún pan que en la puerta 
del horno se nos quema. 

Y el hombre... Pobre... pobre. 
Vuelve los ojos, como cuando 
por sobre el hombro
nos llama una palmada: 
vuelve los ojos locos, 
y todo lo vivido se empoza, 
como un charco de culpa,
en la mirada, 

Hay golpes en la vida,
tan fuertes... 
Yo no se.

Cesar Vallejo

OCASO - (Tristan Corbiére)



OCASO.

¡Que grato era aquel joven
y que lleno de sabía!
¡Tan ávido de vida!...
Y tan dulce en su sueño.
¡La cabeza que altiva
o inclinada con gracia!
¡Husmeando el amor!...
que tristemente pasa.
¡Era un don nadie!...
pero de pronto a visto.
Cómo le sonríe a la vuelta
sin rencor la fortuna.
Ya no sonreirá como otras veces,
Sabe cuanto cuesta todo eso
y como se consigue.
Su corazón ha echado panza
y saluda en prosa.
Se cotiza muy caro...
es alguien éste Dios.
Ya no va con las manos
sin nada en los bolsillos.
En su gloria que lleva
como un abrigo fúnebre.
Lo reconoceréis banal, vacío, celebre.
Lo reconoceréis, a éste desconocido.

Tristan Corbiére.

lunes, 26 de enero de 2015

Alas Rotas.



ALAS ROTAS

Amante de mi libertad, 
de pronto me sentí cautiva
en la jaula de tu amor. 
Aprisionada en tus brazos 
desesperada y doliente
quise desplegar mis alas, 
más cuando lo intente,
me di tristemente cuenta 
que ya no podía volar.
Resignada al cautiverio, 
sin tener a donde ir
me deje llevar por ti, 
me tomaste dulcemente, 
me hiciste cruzar el mar 
 surcamos el inmenso cielo, 
y con tu amor me hiciste volar.

Irma Villalobos

UN SALUDO PARA QUIEN LLEGA POR CASUALIDAD.

 A veces uno no llega a los lugares por decisión propia, sino por accidente. Sobre todo aquí. Un clic distraído, buscando ALGO que te resuen...