Hoy Aprendí...


Hoy aprendí cuanto bien hace tener a tu lado a una persona positiva y entusiasta.
Una persona alegre inyecta el agrado a vivir, y a ver los problemas desde otro punto de vista,  he entendido que una persona que sonríe siempre, es como una llama encendida que ilumina la existencia más triste. Tratare de que mi sonrisa sea un faro para las personas necesitadas de afecto, y siempre tendré una sonrisa con la cual pueda hacer olvidar por un rato las penalidades de un semejante, y porque no; también olvidar las mías. Sonreír no cuesta nada, regalar afecto es una satisfacción para el que sabe hacerlo, es darse cuenta de la magia tan poderosa de una sonrisa, es como llevar un Merlín dentro, es sentirnos magos por un momento.



Irma Villalobos

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