Triste, muy tristemente - Rubén Darío



TRISTE, MUY TRISTEMENTE

Un día estaba yo triste, muy triste 
viendo cómo caía el agua de una fuente.

Era la noche dulce y Argentina. 
Lloraba la Noche, suspiraba la noche. 
Sollozaba la noche. 
Y el crepúsculo en su suave amatista, 
diluía la lagrima de un misterioso artista. 

Y ese artista era yo, misterioso y gimiente, 
 que mezclaba mi alma al chorro de la fuente. 


Rubén Darío  
1867-1916
Nicaragua.  

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